El gobierno argentino ha dado un importante paso para promover la energía renovable al aumentar el límite de potencia de la generación distribuida, que ahora permitirá a los usuarios instalar hasta 12 MW para abastecer su demanda e inyectar excedentes a la red de distribución. La medida busca fomentar la incorporación de proyectos de pequeña escala al sistema de transporte eléctrico.

Con esta nueva regulación, hogares, edificios, PyMEs e industrias podrán instalar mayores capacidades de energía renovable para autoabastecerse y contribuir al sistema eléctrico nacional. Este cambio surge a través de la Resolución N° 235/24 y marca un nuevo avance hacia la sostenibilidad energética del país.

La resolución introduce tres categorías de usuarios generadores según su capacidad: pequeños (hasta 3 kW), medianos (entre 3 y 300 kW) y mayores (de 300 kW a 12 MW), con el objetivo de ordenar la incorporación de nuevas fuentes renovables a la red. Pero además, quienes generen energía dentro de estos nuevos límites podrán vender el excedente que no consuman.

Para facilitar la transición, la Secretaría de Energía y el Banco Nación lanzaron un programa de financiamiento destinado a la compra de equipos para generación distribuida. Se espera que esto facilite el acceso a electrodomésticos y materiales que mejoren la eficiencia energética para miles de hogares y empresas.

Cabe destacar que, desde su implementación, el régimen de generación distribuida ha evitado la emisión de 33 mil toneladas de dióxido de carbono, lo que demuestra su impacto positivo en la lucha contra el cambio climático.