De acuerdo con datos proporcionados por la Agencia Internacional de la Energía (IEA), durante este año las inversiones en energías limpias (como la fotovoltaica, la eólica y la hidroeléctrica) a nivel mundial alcanzarán los 2 billones de dólares. Esta cifra marca un hito significativo, ya que por primera vez en la historia se estará duplicando el dinero invertido en combustibles fósiles (estimado en un billón de dólares).
El informe de la IEA explica que la inversión no solo será destinada a la generación y almacenamiento de combustibles de bajas emisiones, sino también a la mejora de su eficiencia energética. Esto contribuirá a que el planeta avance hacia un futuro más sostenible y menos dependiente de fuentes de energía tradicionales como el carbón, el gas y el petróleo.
Sin embargo, el reporte también advierte que existe un gran desequilibrio en la distribución de estas inversiones, especialmente en economías emergentes y en desarrollo fuera de China, donde el gasto en energía limpia apenas representa el 15% de la inversión mundial, muy por debajo de lo necesario para satisfacer la creciente demanda de energía en estos países.
Pero más allá de los contratiempos actuales, la IEA destaca que la energía solar fotovoltaica será el principal impulsor de las futuras transformaciones, con una inversión proyectada de 500 mil millones de dólares, impulsada por la caída en los precios de los módulos solares.
El mayor inversor en fuentes de energía limpia continuará siendo China, con un estimado de 675 mil millones de dólares, impulsado por una fuerte demanda interna en industrias clave como la solar, las baterías de litio y los vehículos eléctricos. Mientras que Europa y Estados Unidos seguirán de cerca con inversiones de 370 mil millones de dólares y 315 mil millones de dólares respectivamente.
Y aunque de este lado del mundo, los combustibles fósiles aún representan dos tercios de la combinación energética de la región, nadie puede negar que la inversión en energía limpia está en auge, con inversiones en energía solar y almacenamiento que alcanzarán los 185 mil millones de dólares en 2024.
Con la clara meta de cumplir con los objetivos de cero emisiones netas para 2050 (contraídos por la mayoría de los países de Latinoamérica), la IEA señala que la inversión anual promedio en energía limpia en la región seguramente se cuadruplicará durante los próximos 5 años.