A partir de la sanción y puesta en vigencia de la Ley Nacional de Generación Distribuida (Nº
27.424) que promueve beneficios para los usuarios que se adhieran a ella, los proyectos de
energías renovables crecieron considerablemente, pasando de solo 67 usuarios generadores en
2019, a más de 800 en el año que corre.
Y si bien, según datos de la Secretaría de Energía, la mayoría de estos nuevos usuarios son
empresas, un 15% del total corresponde a usuarios residenciales que, en tiempos de
sinceramiento y actualización de las tarifas de luz y gas, buscan no solo lograr la eficiencia
económica sino también contribuir a la preservación del medioambiente.
El mayor crecimiento de la demanda de energías renovables se da en el segmento de la
generación distribuida, donde la instalación de paneles solares que captan la energía del sol y la
transforman en corriente eléctrica continua permite a los hogares y empresas reducir su consumo
eléctrico de la red tradicional en hasta un 70%.
Además, esta nueva alternativa brinda la posibilidad de reinyectar la energía generada que no se
utilice a la red y recibir un resarcimiento económico por la misma.