Hasta agosto de 2020, la Secretaría de Energía había informado que 211 proyectos de energías limpias se encontraban en vigencia, de los cuales 142 ya estaban operativos y los 69 restantes en proceso de construcción. Sin embargo, frente a la crisis mundial por pandemia y la falta de financiación, se estima que una buena porción ha quedado a la deriva.

Según la ley 27.191, en 2025 el 20% de la energía eléctrica nacional deberá provenir de fuentes renovables. Actualmente, la meta a cumplir resulta una incógnita entre los especialistas, ya que en septiembre pasado se llegó por primera vez al 22,4% de la alicaída demanda, que habitualmente no logra superar el 12%.

La coordinadora de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), Florencia Castagnani, informó que desde hace tiempo se viene reforzando arduamente el trabajo de federalización de la CADER, con 11 comités de trabajo y webinars donde participaron representantes provinciales de energía, para crear una articulación público-privada que genere intercambios con todos los gobiernos y traiga oportunidades de desarrollo y políticas públicas en todo el país.

La especialista afirmó que, entre los proyectos en operación comercial y los que están en desarrollo, hay 6 mil megavatios de potencia instalada. Castagnani explicó que los recursos provienen de todo el país (proyectos en el NOA y NEA, bioenergías de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco y Misiones, y eólica de la Patagonia y Buenos Aires), lo cual demuestra que Argentina tiene recursos diversos y muy buenos para aprovechar.

Para la coordinadora, será importante buscar opciones de financiación, juntar proyectos y participar en convocatorias para que las empresas tengan un mayor apoyo. El mercado viene acompañado de sustentabilidad y un mejor cumplimiento de objetivos ambientales establecidos en acuerdos internacionales. No sólo representan un crecimiento económico, sino que además están acompañado de un importante impacto ambiental y social.