Argentina cerró 2024 con números históricos en el desarrollo de energías renovables, y todo indica que el 2025 será aún mejor para la energía solar fotovoltaica. Según datos oficiales, el país incorporó casi 927 MW de nueva capacidad renovable el año pasado, un 16 % más que en 2023, con una generación que superó los 22.800 GWh.

Y si bien la energía eólica estuvo al frente del crecimiento, la solar mostró un avance notable. A principios de 2025 ya se alcanzaron los 1.829 MW instalados, y en los próximos meses se sumarán otros 155 MW gracias a nuevos proyectos distribuidos en varias provincias del país. Esto significa que habrá más energía limpia disponible para hogares, comercios e industrias, además de un mayor ahorro en una época donde los costos de la energía tradicional no paran de subir.

Esta tendencia refleja una transformación en la forma en que los argentinos consumen y producen su electricidad. Cada vez más familias y empresas eligen invertir en energía solar no solo por sus beneficios ambientales, sino también porque reduce la dependencia de los precios de la red eléctrica convencional y ofrece mayor previsibilidad a largo plazo.

Además, la rápida expansión de esta fuente renovable en regiones como Cuyo y el NOA confirma el potencial solar del país. Estos avances también fortalecen la generación distribuida, que permite a los usuarios producir su propia electricidad y volcar el excedente a la red, lo que potencia aún más el ahorro y la eficiencia.