De acuerdo con un informe de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena), las tecnologías renovables, incluyendo la fotovoltaica, la termosolar, la eólica marina y la eólica terrestre, han disminuido drásticamente sus costos de generación en los últimos diez años. Sin embargo, la tecnología solar fotovoltaica ha sido la que ha logrado la mayor reducción, abaratando sus costos en un 88%.
Esta disminución de costos ha convertido a la energía solar en una opción cada vez más accesible para la producción de electricidad. A pesar de los aumentos en los precios de las materias primas y la energía en el último año y medio, las tecnologías renovables han logrado resistir y seguir reduciendo sus costos de generación.
El informe de Irena destaca que el costo de producir un megavatio hora de energía eléctrica en un parque solar fotovoltaico se ha reducido en un 13% en 2021. Además, aproximadamente dos tercios de la nueva capacidad renovable instalada en 2021 generaron electricidad a un costo inferior al de las centrales térmicas de carbón más baratas en los países del G20.
Los costos competitivos de las energías renovables juegan un papel crítico en la materialización de los objetivos energéticos y climáticos a nivel mundial. Gracias a su rápida instalación y mayor competitividad, la energía solar se está transformando en uno de los pilares fundamentales para la reducción del uso de combustibles fósiles y la limitación de los impactos económicos en la transición hacia la neutralidad de carbono.
El desplome de costos en las energías renovables no solo impulsa la transición hacia un futuro energético sostenible, sino que también contribuye a la lucha contra el cambio climático. Ya, no hay dudas de que esta reducción de los costos viene allanando el camino para un futuro energético más sostenible que acelerará la transición hacia una economía baja en carbono.