A fines de junio, mediante el decreto 322/2022, el Gobierno estableció el régimen de segmentación de tarifas para los usuarios de los servicios públicos de electricidad y gas natural por red.
Para fin de este año, miles de usuarios pertenecientes al segmento medio sin tarifa social pasarán a tener un aumento del 42.7% en sus tarifas eléctricas. Mientras tanto, para los años subsiguientes se estima que rondarán entre el 35.7% y el 41.8%. Ante este escenario, las energías renovables pueden jugar un rol fundamental para que muchos usuarios residenciales y empresas puedan generar ahorros en sus gastos energéticos.
De acuerdo a datos de la Secretaría de Energía, ya hay más de 13 provincias adheridas al régimen promocional de Generación Distribuida, que permite a los usuarios transformarse en generadores de energía a partir de fuentes renovables como los paneles fotovoltaicos. Esta energía no solo puede utilizarse para autoconsumo sino que, en caso de tener excedentes, además puede inyectarse a la red de distribución a cambio de una retribución económica para los generadores.
En definitiva, en estos momentos de incertidumbre económica, las energías renovables pueden contribuir a que muchos usuarios residenciales y empresas replanteen sus estrategias de ahorro a corto y largo plazo mientras colaboran con el cuidado del medioambiente.